CCOO interpone conflicto colectivo contra el ayuntamiento de Illescas, que dice ahora que el confinamiento forzoso fueron vacaciones anticipadas

  • El equipo municipal de Gobierno y los sindicatos UGT y SPL ‘acuerdan’ obligar al personal municipal a ‘recuperar’ todas las horas en las que el Ayuntamiento les ordenó quedarse en casa a disposición de sus jefes de servicio.

Illescas (Toledo), 21 de julio de 2020. CCOO ha interpuesto conflicto colectivo contra el acuerdo adoptado por el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Illescas y los sindicatos UGT y SPL por el cual se obliga al personal municipal que estuvo en trabajo no presencial durante el estado de alarma a ‘recuperar’ todas las horas en las que el Ayuntamiento les mantuvo sin trabajo efectivo. CCOO entiende que este ‘acuerdo’ es escandaloso y carece de base legal ninguna.

22/07/2020.

El lunes 16 de marzo, como consecuencia de la declaración del estado de alarma, el ayuntamiento de Illescas decidió cuáles serían los servicios esenciales -casi todos- y la forma de prestarlos por cada trabajador/a, bien presencialmente o bien teletrabajando, a disposición siempre de las órdenes que recibieran de sus respectivos jefes.

“La decisión de acudir o de no acudir a trabajar de forma presencial no la tomaron las personas trabajadoras ni se negoció con sus representantes; ni en el ayuntamiento de Illescas ni en ningún otro sitio. Fue una decisión que le correspondía tomar al equipo municipal de Gobierno, y que adoptó unilateralmente siguiendo las instrucciones del decreto del estado de alarma”, explican Elvira Fernández, responsable de la Sección sindical de CCOO-FSC en el Ayuntamiento de Illescas; y Amaya Hernández, presidenta del comité de empresa por CCOO.

“El equipo municipal de Gobierno, la UGT y el SPL confunden ahora confinamiento con vacaciones, pese a que en su momento el Ayuntamiento dejó claro que también los trabajadores y las trabajadoras a las que se ordenó no acudir presencialmente a trabajar seguían a disposición del Ayuntamiento, que era el responsable de organizar el teletrabajo o de requerir a cada empleado los servicios que considerase necesarios”

Así, por ejemplo, los trabajadores de jardinería recibieron del responsable del servicio el siguiente wasap: “OS RECUERDO QUE ESTAIS EN JORNADA LABORAL (en casa por estado de alarma, pero en jornada laboral). De tal modo que tenéis que estar atentos a los avisos y si os requiere el ayuntamiento estar disponibles.”

El servicio de jardinería fue declarado esencial y los jardineros fueron llamados a las horas (y a las deshoras) y para las tareas que su responsable consideró convenientes. Pero el ayuntamiento dice ahora que no se les requirió la prestación de las suficientes horas de trabajo presencial como para completar todas las jornadas transcurridas durante el estado de alarma, y quiere obligarles a recuperar las que faltan.

En el servicio de Limpieza, el ayuntamiento decidía qué personas acudían a limpiar y cuáles no. Algunas fueron llamadas todos los días, otras muy pocos, aunque todas estaban a disposición. El Ayuntamiento quiere que las que no fueron llamadas recuperan las jornadas en las que no contó con ellas.

En otros departamentos, como el Centro Social, la Biblioteca o el Centro de la Mujer, el personal en servicio no presencial debía apoyar vía mail y teléfono al personal presencial. Como sus responsables no les encargaban apenas tareas, muchos/as trabajadores/as plantearon propuestas y pusieron sus propios medios a disposición del Ayuntamiento para incrementar y mejorar su aportación, pero se les rechazó el ofrecimiento alegando problemas técnicos.

El personal de los Centros de Atención a la Infancia estuvo realizando tareas de programación y diferentes videos y actividades, a menudo por propia iniciativa a falta de otras instrucciones; pero el Ayuntamiento no considera ahora que esto fuera teletrabajo, les contabilizan solo una parte de las horas y les obliga a recuperar el resto.

“Esto no tiene pies ni cabeza; ni sustento legal ninguno. Durante el estado de alarma todos los trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento de Illescas han seguido prestando servicios para el Consistorio de acuerdo con el trabajo que les asignaba su responsable; estando a su disposición en el rango de horas de normal prestación del servicio y cumpliendo siempre con diligencia los encargos que recibían.”

“Sin embargo, se les dice ahora que tienen que recuperar cada minuto que sus jefes les mantuvieron sin lo que el Ayuntamiento considera tareas efectivas. Cada trabajador/a recibe un mail y/o un wasap en el que se le indican las horas que debe a la empresa, sin notificación oficial y sin que nadie pueda saber lo que se les reclama a los demás.”

“Se les dice además que pueden redimirse a costa de sus vacaciones anuales, días de asuntos propios o permisos retribuidos; o bien realizando horas extraordinarias fuera de su jornada laboral, por las noches, o los sábados, domingos y festivos”, señalan las portavoces de CCOO en el consistorio illescano

“La desfachatez del alcalde Tofiño, de su equipo de Gobierno y de los sindicatos que han avalado esta actuación escandalosa solo es comparable a la incompetencia demostrada por los regidores municipales a la hora de organizar el teletrabajo”, denuncia por su parte Enrique Clavero, secretario general de CCOO-FSC de Toledo.

“Clama al cielo que ahora tengan la desvergüenza de decir que los/as trabajadores/as a los/as que se les obligó a quedarse en casa ‘se limitaban a encender el ordenador’. Nadie se negó a atender ningún requerimiento, otra cosa es que los responsables municipales fueran incapaces de encargarles tareas; y que incluso rechazaran las iniciativas que los/as propios/as trabajadores/as plantearon para mejorar la prestación de los servicios municipales durante el estado de alarma”

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